M.A.G.A.
Para Editorial Seis Hermanas
El término MAGA no representa solamente el lema y estrategia de campaña y gestión del actual presidente de USA. Consultada la IA sobre el término, nos dice algo que ya sabemos: es el acrónimo de "Make America Great Again" con traducción al español: “Haz a Estados Unidos Grande de Nuevo”. A su vez, un diccionario “on line” de inglés a español nos traduce algo similar: “Hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande”.
MAGA sintetiza la ideología y a la vez la estrategia de Trump en el plano nacional e internacional de "Estados Unidos primero" (America First) (IA), donde nuevamente el término America se lo traduce al español como Estados Unidos.
No se trata de un mero error lingüístico, pues América no es Estados Unidos en español, pero si lo es, para la histórica política exterior yanqui de pretender que América les pertenece, en particular todos los países por debajo del Río Grande.
Por ello, el termino MAGA es deliberado porque no estamos hablando de Estados Unidos de América, si no de América de los Estados Unidos. Bajo el pretexto de políticas internas dirigidas a mayor control migratorio y proteccionismo económico, refuerza, proyecta y aplica, una política internacional intervencionista sobre las naciones americanas y determinadas zonas del mundo como de su exclusiva influencia y porque no decirlo, propiedad.
MAGA pudo haberse constituido con la U de USA y quedar MUGA, pero el uso del término "America" para referirse solo a su país, refuerza este análisis, que EE. UU. es el único país que determina el destino del resto de los países que componen el continente americano, algo que veremos más adelante.
El antecedente inmediato de esta doctrina, nos lleva al gobierno de Ronald Reagan (1981-89) y su estrategia para América Latina y El Caribe, so pretexto de neutralizar el avance del comunismo, llevo a cabo en tiempos de la Guerra Fría, intervenciones políticas, económicas y militares en países de Centroamérica principalmente, sin descartar otras partes del mundo aún en Europa y siempre con la impronta de “America firts” y en términos propietarios: “esto es mío”, porque Latinoamérica y El Caribe, es su proveer de necesidades o patio trasero como algunos analistas políticos refieren.
Tanto MAGA en la actualidad, de manera similar a la doctrina Reagan, no buscan un proteccionismo interno. sino reafirmar que los demás países americanos y algunos del mundo (los que más se logren) deben responder a un permanente monitorio de su devenir histórico en materia de gestión política, en función de los intereses estadounidenses.
Y aquí debemos traer a estudio, la doctrina Monroe (1823) y de Roosevelt. En el primer caso queda sintetizada por la frase “América para los americanos” y nuevamente nos encontramos que, bajo el pretendido de defensa ante la influencia y hegemonía europea, América como continente pertenecía exclusivamente a los americanos, es decir a los estadounidenses, porque los únicos americanos conforme Monroe son los estadounidenses y los demás somos diferentes, latinos, por ejemplo. Sin lugar dudas, fue un manifiesto deliberado, muy bien estudiado que exponía a viva voz a Europa un título de propiedad, “esto es mío”.
En cuanto a la doctrina Roosevelt de principios del Siglo XX, se centró en que Estados Unidos tenía el derecho de ejercer un "poder de policía internacional" en América Latina si consideraba que un país no estaba bien gobernado, como si USA poseyera poderes divinos de hegemonía continental.
Por eso, cuando se menciona América en el término MAGA, no se refiere a la totalidad de los países del continente, sino al control económico, político y militar de esos países bajo una nueva metrópolis, Washington.
En febrero de este año, el Pentágono organizó una cumbre de jefes militares de países del hemisferio occidental en Washington para coordinar la seguridad regional contra el narcotráfico, el crimen organizado y la influencia geopolítica de China.
Posteriormente, al mes siguiente, el presidente Trump convocó a la cumbre "Escudo de las Américas" en Miami con líderes de doce países latinoamericanos, centrada en seguridad, lucha contra el narcotráfico y la influencia de China.
Ambos acontecimientos fueron convocados en el marco de la "Doctrina Monroe-Maga", orientados a establecer una política de "libertad y seguridad hemisférica" alineada exclusivamente a los intereses de Washington. Queda en manos de la historia su confirmación.
Pero MAGA va más allá, pues por imperio de esta doctrina, ampliaríamos sus consecuencias: "El mundo para los americanos" donde los americanos seguirán siendo los estadounidenses, pues expande su ideología a nivel planetario, virtud a un inconformismo obsceno y peligroso, de pretender que el mundo sirva a los intereses de Estados Unidos, es decir, "America First" (Estados Unidos Primero).
En este contexto, la OEA, la ONU y la OTAN están paralizadas, inoperantes ante la MAGA planetaria, que no es otra cosa que la Doctrina Monroe generalizada.
Sabemos que tanto la OEA como la ONU y la OTAN fueron creaciones de los Estados Unidos para servir a sus intereses de época, que ahora no les sirven.
El caso de la OEA, ha ocupado históricamente un secretariado de los Estados Unidos, un mero espectador de las acciones que unilateralmente adopta Washington.
Con respecto a la ONU, su Carta fundacional choca con la doctrina MAGA puesto que “Primero es Estados Unidos” y todo lo que se logre debe ser para su beneficio, por eso, lo que en su tiempo era necesaria para su política exterior (la convalidación de la ONU a sus acciones), ahora le es un estorbo porque el sistema internacional debe ajustarse a sus intereses de cualquier manera.
Bajo la estrategia de MAGA, “El mundo para los americanos” o, dicho de otra manera, “no necesitamos del mundo, es el mundo que nos necesita”, la OTAN pierde su razón de ser, pues uno de sus socios se vale a sí mismo y no necesita de una defensa colectiva, salvo, que bajo ciertas circunstancias la exija, esperando que los demás socios del Tratado reacciones justa y razonablemente.
Es representa que el más fuerte puede llevar a cabo acciones sin permiso del orden internacional vigente rompiendo en consecuencia con el “stato quo”.
Estamos viviendo un mundo sin reglas de juego, basado en el poder que da la fuerza económica y militar, lo cual genera un vacío de poder. La invasión rusa a Ucrania es el claro ejemplo del vacío de poder a nivel mundial, el más fuerte hace lo que quiere para beneficio propio, no necesita consenso alguno ni legitimación internacional, llámese de la ONU. Los países con poder militar, económico y político no necesitan permiso ni consenso internacional para actuar conforme su conveniencia y necesidades. Es un peligroso retroceso pues revaloriza el poderío unilateral.
Estas instituciones funcionan bien en tiempos de paz o para países sin poder económico y militar, pues ante acciones beligerantes de países poderosos, solo cumplen con comunicados o exhortaciones que no revierten las situaciones creadas.
Estamos volviendo a un estado de cosas donde la ley la dicta el que posee mayor poder económico y militar, el más fuerte, a la vez que redibuja la geografía política, ante la inexistencia de un liderazgo continental y global que haga frente al poder de los poderosos.
Nos queda un mundo donde Rusia pretende a Ucrania, China a Taiwan y por supuesto USA a su continente y lugares específicos del mundo, todo ello por encima de los organismos internacionales y por imperio de la fuerza, satisfaciendo intereses unilateralmente.
Dejo de lado Venezuela, Irán y Cuba, pues corresponde un análisis muy profundo y diferente en cada caso, aunque deseo manifestar mi rechazo absoluto a toda clase de actos de xenofobia, racismo, terrorismo, autoritarismo y totalitarismo por parte de países que hacen de las violaciones a los derechos humanos su política de estado, pero las manifestaciones del señor Trump para Colombia y México, sobre Groenlandia y la disputa entre Camboya con Tailandia, entre otras, además de desagradables son propias de quien se siente estrella y amo del devenir histórico de la humanidad.
La Plata, marzo del año del Señor 2026.